Mientras se realizaban los trabajos de protección del sitio SC-079, Richard Alcázar, arqueólogo de El Fuerte, encontró restos de cerámica negra cuando se realizaban los trabajos de limpieza para la protección del sitio.
El año 2008, la Cueva del Geógrafo tuvo que ser protegida de urgencia, encerrándola completamente con un enmallado, debido a que los efectos del vandalismo, que no respeta el patrimonio cultural de los pueblos, ya se veían en el lugar. Uno de los objetivos de la protección era restringir el acceso al sitio a las personas no autorizadas para posteriormente realizar los trabajos de microestratigrafía, con el fin de encontrar algún elemento orgánico que permita datar la representación geográfica por el método C 14,... Noticia Completa
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Debe quedar claro que el presente relato no se refiere a la historia de la Atlántida, sino a una civilización real que floreció en el Trópico de Capricornio y que desapareció misteriosamente de las páginas de la historia dejando mega obras de ingeniería que aún son visibles desde el aire. A continuación únicamente se escribirán datos reales que pueden ser confirmados por cualquier persona que tenga acceso a la tecnología satelital y sobre todo, un mínimo interés en confirmar la información que se presentará en los párrafos siguientes. La región donde floreció la civilización antes mencionada, que dicho sea de paso, (dominó las aguas), se encuentra más allá de las Columnas de Hércules, es decir, entre los océanos Atlántico y Pacífico, más precisamente en una Isla Continente que es mayor que el Asia Menor y el Norte de África, pero en tiempos antiguos simplemente se pudo haber dicho que la Isla era mayor que Libia y Asia juntas. Se trata de los mismos tiempos antiguos en los cuales los Egipto todavía disputaban su hegemonía en el fondo del Mediterráneo, cuando también se podría afirmar, sin lugar a dudas, que al igual que las Hespérides, nuestra Isla Continente se encontraba al otro lado del “Río Océano”, ya que dicho Río no es otro que el Océano Atlántico, y se lo aclara simplemente para que entiendan los habitantes del siglo XXI. Como queda claro que la civilización de la que se está hablando no es la Atlántida, no está de más recalcar que nuestra Isla Continente se encuentra rodeada de mar verdadero que es salado y que en su centro, existe un mar interior completamente rodeado por tierra firme, que con absoluta corrección se puede afirmar que, dicho mar, es una inmensa masa de agua en la que una persona parada en una de sus orillas no podrá ver el otro extremo. Aunque también es pertinente aclarar en este punto que hace 11.500 años atrás, la masa de agua interior de la que se habla era mucho más grande de lo que se observa en la actualidad y esto se lo puede confirmar con las imágenes satelitales que muestran sus antiguos límites. No queda la menor duda que al igual que en el presente, este inmenso mar interior estuvo habitado por delfines, rayas, peces gigantescos, caimanes negros, nutrias y anacondas, ya que estos animales no caen de las nubes junto con la lluvia y Darwin no pudo estar tan errado cuando escribió sobre el origen de las especies. En este punto del relato resulta redundante hace la aclaración de que el mar verdadero que rodea la gran Isla Continente es salado, mientras que el mar interior que se encuentra en su centro, es de agua dulce, por ese motivo fue que al principio de la descripción se hizo la diferencia entre el mar verdadero y el mar interior, es decir, el agua del mar verdadero es imbebible mientras que la del mar interior es agua dulce, pero por la extensión del segundo y los grandes animales que en él viven, no debiera ser degradado a la categoría de un simple lago. Como el lugar que se está describiendo no es un lugar ficticio, como puede ser la Atlántida descrita en los Diálogos de Platón, solo nos permitiremos describir una historia completamente verdadera, que no requiere ni de sabios Atenienses, ni de un oscuro sacerdote de Sais, del cual la historia no guardó su nombre, ni fue conocido por ningún discípulo de La Escuela de Atenas que hizo turismo en Egipto. Sin dejar lugar a una duda razonable, se puede afirmar que en el centro mismo de nuestra Isla Continente existe un cuadrilátero rectangular de forma oblonga, que mide 3.000 estadios egipcio por un lado y 2.000 estadios del mismo tipo, si se lo mide desde el centro del mar interior hacia arriba, además se puede afirmar nuevamente, sin lugar a dudas, que la región descrita se encuentra de espaldas a la Constelación de la Osa y protegida por el viento norte. Cualquier persona que mire una imagen satelital de la NASA, (aunque más fácil sería que navegue en Google Earth), puede confirmar que dicho cuadrilátero es visible desde el aire y está de espaldas a Constelación de la Osa, ya que dicha constelación solo puede ser vista desde el hemisferio norte y como aclaración para el lector que no conoce esta región de clima cálido, se afirma categóricamente que está porción de la isla está protegida por el viento norte, porque justamente éste es el viento predominante en la región |